Biografía de Lucano

Poeta romano, sobrino del conocido filósofo Séneca el Joven, quien se destacó por su obra poética y dramática, alcanzando el honor de laureado a los 21 años. En esta Biografía de Lucano, ahondaremos un poco más sobre su vida y su obra literaria, en una Roma enclaustrada en la guerra y la barbarie política y militar.

Su obra de mayor renombre, la “Farsalia”, tuvo muchos inconvenientes a la hora de ser publicada por su alto contenido republicano, lo cual se cumplió luego de la temprana muerte de su autor a los 26 años, quien se enfrentó  al Emperador Nerón, quien le condenó a muerte.

Índice

Biografía de Lucano

Biografía de Lucano: Vida y Obra

Biografía de Lucano: Vida y Obra Poética

La Biografía de Lucano, mas acertada, señala que Marcus Annaeus Lucanus, como era su nombre oficial, nació en Córdoba (antes Corduba), en el año 39 d.C. y falleció en Roma (Italia) en el 65 d.C. y se destacó por ser un escritor hispano- romano.

De su vida se tiene información, aunque muy escasa, por las tres biografías antiguas, redactadas por Suetonio, por el gramático Vacca y una anónima. Difícil de resumir, fue admirado en la Edad Media y sirvió de modelo para los autores del clasicismo francés. Sin embargo, un hallazgo epigráfico reciente nos ha develado la familia de su abuelo materno.

Su nacimiento en Córdoba está demostrado por numerosas fuentes (Suetonio, Vita Lucani; Marcial, Epigramas, 1, 61, 7; Estacio, Silvas, 2, 7). Fue hijo de Marcus Annaeus Mela (el menor de los hijos de Séneca el Retor y de Helvia) y de Acilia (hija del orador Lucius Acilius Lucanus), siendo, por tanto, sobrino de Lucius Annaeus Seneca, el Menor, o preceptor de Nerón.

Roma y la Educación de Lucano

Roma y la Educación de Lucano

A los ocho meses de su nacimiento, Lucano fue llevado a Roma, pues su familia alternaba su residencia entre Roma y Cordoba, donde se hallaban los intereses familiares.

Se sabe, que segun la Biografía de Lucano, que fue educado en Roma, contando entre sus maestros con el (Vita Persii, p. 73), quien le inculcó la admiración por las interesantes obras de Persius y por el estoicismo. Quizás completó su formación en la ciudad de Atenas, aunque no se conoce por cuántos años ni en qué condiciones.

También se tiene información de que se casó con Argentaria Polla, quien sobrevivió a su marido y a la que Marcial señaló en los epigramas para que resguardase su memoria (Marcial, Epigramas, 7, 23).

Lucano y la llegada de Nerón al Poder

Lucano y la llegada de Nerón al Poder

La vida de Lucano, sufrió un brusco cambio con la llegada al trono de Nerón en el año 54 d.C.; de seguro por la influencia de su tío Lucius Annaeus Seneca, el emperador Nerón llamó a Lucano para que estuviese a su lado y lo integró en la cohors amicorum, es decir, en el círculo que lo rodeaba.

En este círculo se hallaban, no sólo los asesores políticos, sino también un grupo de afamados intelectuales que se destacaban, como filósofos y poetas no siempre reconocidos, con los cuales Nerón confrontaba y discutía sus propias composiciones (Tácito, Annales, 14, 16, 1).

Fuera de la Corte, su fama llegó en el concurso literario quinquenal del año 60, en el que expuso sus alabanzas al emperador Nerón (54-68), las laudes Neronis (Estacio, Silvas, 2, 7, 58), lo que le permitió presentarse como uno de las mentes literarios de su tiempo.

Debido a ese favor imperial Lucano inició una frustrante carrera política en el Senado, e incluso sin tener la edad mínima requerida para ello, pues antes de cumplir los veinticinco años se encargó como cuestor y fue designado también como augur.

Lucano y la Envidia de Nerón

Lucano y la Envidia de Nerón

En la ciudad de Roma, Lucano atrajo la atención del emperador Nerón y se convirtió en uno de sus poetas predilectos. Con tan solo 20 años de edad, se ganó el premio de la fiesta organizada por Nerón, con un poema donde alababa las hazañas y grandeza del Emperador.

En una que otra Biografía de Lucano, se cuenta que su gran éxito causó una gran envidia en Nerón, quien le prohibió hacer sus recitales, donde también tuvo muchos triunfos, de donde se derivó en una gran enemistad entre ellos, llevando a Lucano a componer epigramas donde atacaba al emperador.

Luego de casarse con Pola Argentária, un joven de familia acaudalada, Lucano comienza a visitar los círculos donde repudiaban a Nerón. En el año 64, Roma fue incendiada y Nerón fue acusado, pero éste culpó a los cristianos.

Al año siguiente, con sólo 26 años, y movido por la oposición a la tiranía y por el enfoque progresista de las ideas republicanas, Lucano participa en una conjura planificada por Caius Piso, cuya meta era asesinar a Nerón. Cuando esta conjura se descubre, Lucano fue arrestado y obligado a elegir su propio fin.

Su amistad con el Emperador no fue tan duradera, pues sólo duró cinco años después de las laudes Neronis. Según Tácito, la envidia que el Emperador sentía por Lucano, lo llevó a prohibir la publicación de sus poemas y a explotar en público sus habilidades literarias.

NOTA

Frases Célebres de Lucano

Nadie ha elegido nunca como amigos a los que se encuentran en la más extrema pobreza.

La grandeza se precipita: este límite fue impuesto por los dioses al crecimiento de la prosperidad.

La muerte es el último castigo, y no debes temer al hombre fuerte.

Cualquier falta cometida por muchos queda impune

César, gran conocedor de todo, no creía en nada de manera efectiva mientras hubiera algo que hacer.

Obras de Lucano

Obras de Lucano

Aunque de Lucano sólo ha llegado la Farsalia, apreciada por Petronio (Satiricón, 118, 6) como una obra colosal sobre la guerra civil entre César y Pompeyo, es decir, con una definición exacta de su contenido. Este poema es único en el marco de la épica latina por el simple hecho de no reconocer la intervención divina en el rumbo de los sucesos históricos.

La “Farsalia” fue una obra muy disfrutada y consultada en la edad media y de ella se hicieron varias traducciones al castellano. En esta obra, Lucano aborda la guerra civil desde un punto de vista histórico, pero dibujando literariamente cada personaje; es en sí, el precedente inmediato de la literatura latina sobre esta temática como lacra de Roma, que retomaría especialmente Tácito unas décadas después.

Pero indudablemente Lucano fue autor de un selecto grupo de textos en prosa y verso, muchos de los cuales se han perdido y que estaba integrado por cartas, elogios, epigramas y su inolvidable tragedia (Medea), entre otras composiciones de este atrevido poeta.

NOTA

Otras Obras de Lucano

  • Cartas; Silvas; Fábulas; Epigramas y Elogios de Nerón (Laudes Neronis);
  • Discurso a Polla (Adlocutio ad Pollam); Saturnalia;
  • Discurso sobre Octavius Sagitta (Oratio in Octavium Sagittam);
  • Sobre el incendio de Roma (De incendio Urbis);
  • Iliacon (sobre la guerra de Troya);
  • Medea, Catachtonion; Orpheus.

Muerte de Lucano

Muerte de Lucano

Descubierta la conspiración en el año 65, comenzaron los arrestos y Lucano fue torturado por orden del Emperador para que delatara a todos los cómplices (Tácito, Annales, 15, 58, 1) casualmente el mismo día que mataron a su tío Lucius Annaeus Seneca (Annales, 15, 70, 1); relata Tácito que, mientras su cuerpo se desangraba, recitó algunos de sus versos en los cuales un soldado moría en circunstancias similares, al parecer como lo detalló  en su obra “Farsalia” (635-646)

Su madre, quien fue denunciada por su propio hijo, de acuerdo con lo aportado por Tácito (Annales, 15, 56, 4), logró sobrevivir sin ninguna acusación en su contra (Annales, 15, 71, 5). Llama la atención el hecho de que Lucano, luego de que fuese arrestado y obligado a elegir su propio fin, el 30 de abril de 1965, en Roma, se suicidó, cortándose las venas mientras declamaba su poema sobre la muerte de un soldado herido.

Al morir, su padre Marcus Annaeus Mela demandó la adscripción de su patrimonio, pero fue víctima de una inexistente acusación (Annales, 16, 17, 4), que concluyó en el año 66 con su propio suicidio. La muerte de Lucano fue incorporada después del año 68 al prontuario de las más terribles acciones de Nerón, como lo recordaría después Marcial, quien exhortaba a su esposa Argentaria a mantener en la memoria el recuerdo de su marido (Epigramas, 7, 21-23).

De esto último, se encargaron también autores como Quintiliano (Institución oratoria, 10, 1, 90); Tácito (Diálogo de los Oradores, 20, 8) o Juvenal (Sátiras, 7, 79), entre otros, con sus elogiosa este grande la poesía romana.

 

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